Wikilengua
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
    Sordo un hombre amaneció,
y viendo que nada oía
de cuanto hablaban, decía:
    —¿Qué diablos os obligó
a hablar hoy de aquesos modos?
    Volvían a hablarle bien,
y él decía: —¡Hay tal! ¡Que den
hoy en hablar quedo todos!,
sin persuadirse a que fuese
suyo el defecto. Tú así
presumes que no está en ti
la culpa; y aunque te pese,
es tuya, y no la conoces,
pues das, sordo, en la locura
de no entender la hermosura
que el mundo te dice a voces.
PEDRO CALDERÓN DE LA Barca (Madrid, 1600; † 1681)
El pintor de su deshonra, jornada 2.ª, escena II
EDICIÓN   Instituto-Escuela
Tipografía de la "Revista de Archivos", Madrid 1922
Fuente: Project Gutenberg (dominio público)
leermas.gif BIBLIO info

notas



Del mismo libro (L2):
CALDERÓN DE LA BARCA   El ciego  •  Culpar al prójimo de la falta propia  •  Desprecio de la grandeza humana   RAMÓN DE CAMPOAMOR   La carambola  •  El concierto de los animales  •  Los dos gorriones  •  Los padres y los hijos   MANUEL DEL PALACIO   Naturalismo  •  Los pedazos de mármol   CONCEPCIÓN ARENAL   El lobo murmurador   SAMANIEGO   La zorra y el busto   RAFAEL POMBO   El pinzón y la urraca  •  El sol y el polvo   ANTONIO DE TRUEBA   Los tres amigos

BIBLIOTECA:
Catálogo  •  Ayuda