Diccionario de la lengua española
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El Diccionario de la lengua española es el diccionario oficial de la Real Academia Española (RAE). Es también conocido, vulgarmente, como Diccionario de la RAE (DRAE) o Diccionario de la Real Academia (o simplemente Diccionario). Es una de las tres obras normativas básicas de la Academia, junto con la Gramática y la Ortografía.
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[Modificar solo esta sección] Términos incluidos
El DRAE incluye las palabras que, a juicio de la RAE, son de uso correcto en español, sin que ello implique que sean incorrectas las voces que no están recogidas en él[1].
Las palabras se corresponden al léxico general. Del léxico especializado (física, matemáticas, biología, derecho, filosofía, artes, etc.) únicamente se incluyen las de uso más corriente. El Diccionario lo explica así en su introducción (la cursiva es del original)[2]:
Al tratarse de un diccionario general de lengua, no puede registrar todo el léxico del español, sino que, por fuerza, debe contentarse con acoger una selección de nuestro código verbal. Esta selección, en algunos casos, será lo más completa que los medios a nuestro alcance permitan —especialmente en lo que se refiere al léxico de la lengua culta y común de nuestros días—, mientras que en otros aspectos —dialectalismos españoles, americanos y filipinos, tecnicismos, vulgarismos y coloquialismos, arcaísmos, etc.— se limitará a incorporar una representación de los usos más extendidos o característicos.
Como en otros diccionarios, no se incluyen tampoco con entrada propia multitud de voces derivadas que se forman según ciertas reglas establecidas, tales como:
- formas verbales, salvo el infinitivo: amé, amó, amarán, amabais (la versión en Internet permite ver la conjugación en la entrada del infinitivo), etc.;
- diminutivos: casita, murete, puestucho, etc.;
- formaciones regulares de palabras, incluyendo las que también tienen formaciones irregulares: así, no incluye fuertísimo por ser una formación regular, sin que ello implique que solo se considere correcto fortísimo, que por ser irregular sí está;
- prefijos y sufijos productivos, como des-, pos-, super-, -bilidad, -ficar, etc.;
- adverbios en -mente.
La Nueva gramática lo explica así (secs. 1.6a-b):
... las variantes flexivas de las palabras están ausentes de los diccionarios. Por el contrario, la mayor parte de las voces obtenidas por derivación y composición aparecen en ellos. Se exceptúan las formadas por los afijos derivativos que poseen mayor rendimiento, concepto que en morfología recibe el nombre de PRODUCTIVIDAD. Así, el DRAE opta en sus últimas ediciones por no incluir gran número de adverbios terminados en -mente (como decisivamente o abruptamente) o de adjetivos terminados en -ble (instalable, pintable, solucionable, etc.). Tampoco da cabida a la mayor parte de las voces formadas con sufijos apreciativos (arbolito, fiebrón), salvo cuando se han fosilizado o están lexicalizadas [...].
. . . . .
[...] No se incluyen por ello en el DRAE un gran número de voces posibles formadas con los sufijos -ismoo -ble, o con los prefijos seudo- o neo-. [...] Están, por ejemplo, en el DRAE germanófobo, hispanófono y francófobo, pero no figura italianófobo, aunque sí italianófilo
[Modificar solo esta sección] Definiciones omitidas
[Modificar solo esta sección] Participios
En los derivados verbales, especialmente los participios, solo se dan las definiciones que se apartan del sentido propio del verbo. Eso no significa que no tengan el sentido que le corresponde como participio de tal verbo («que es o está...»).
Por ejemplo, flanqueado significa ‘que tiene a sus flancos o costados otras que lo acompañan o completan’, lo que parece sugerir que es necesario que haya algo o alguien a ambos lados; sin embargo, como participio de flanquear significaría ‘que está colocado al flanco o lado de algo’ (este sentido no está recogido como tal en el DRAE porque es el propio del participio del verbo; en el Diccionario esencial, en cambio, sí figura como ‘part. de flanquear’).
[Modificar solo esta sección] Locuciones
En las locuciones solo se dan los sentidos que no se corresponden con los sentidos de las palabras consideradas por separado. Por ejemplo:
- en «cuento chino» solo se da la definición de ‘embuste’, sin que eso signifique que no sea válido como ‘relato breve originario de la China’;
- «en los cuernos del toro» solo registra el significado de ‘en un inminente peligro’, pero también es correcto decir, con el sentido de las palabras que lo forman, «Había un lazo en los cuernos del toro»;
- «estirar la pata» da solo ‘morir’, pero también se puede decir, sin este significado, «El perro estiró la pata para alcanzar la comida».
[Modificar solo esta sección] Primeras acepciones
En algunos casos, la primera acepción no siempre es la que se corresponde con el uso más frecuente de la palabra, sino que fue incorporada al Diccionario cuando se consideraba que el sentido realmente propio era el etimológico (normalmente el latino) y los demás eran derivados.
[Modificar solo esta sección] Página electrónica
A partir de julio de 2010, la página electrónica del Diccionario ha incorporado 2996 modificaciones (adiciones y supresiones:) aprobadas por la Corporación (después del 13 de diciembre de 2006 y antes del 28 de junio de 2007), además de algunas otras «que la Academia ha considerado indispensable incluir». Esto lleva el total de modificaciones realizadas desde la última edición, la vigésima segunda, de 2001, a 20 306.[3] Por otra parte, la página está en proceso de adaptación a la Nueva gramática de la lengua española, de 2009, y a las normas de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española, de 2010.[4]
[Modificar solo esta sección] Algunos problemas frecuentes
No son raras las llamadas definiciones circulares, es decir, definiciones que se basan en dar un sinónimo, que a su vez se define con otro sinónimo que finalmente puede llevarnos de nuevo a la palabra original.
En ocasiones, una definición se completa o precisa en otra definición. Un ejemplo está en israelita:
- 3. adj. Natural de Israel. U. t. c. s.
- 4. adj. Perteneciente o relativo a este antiguo reino.
En la definición 4 se precisa que el Israel de la definición 3 es el antiguo reino y, por tanto, no el país actual (cuyo gentilicio es israelí).
Otro problema habitual es la inclusión en la definición de los complementos, sin especificar qué es, por ejemplo, el complemento directo (técnicamente, es información del contorno). Así, «pegar» tiene entre sus sentidos:
- Castigar o maltratar a alguien con golpes.
Al no marcar el complemento directo se puede entender que es «alguien», pero de hecho es «golpes». Por ejemplo, la definición equivalente del Diccionario del estudiante es:
- Dar (un golpe o una paliza)
Aquí () se usa para indicar el complemento directo.
[Modificar solo esta sección] Enlaces externos
- Diccionario de la lengua española: la edición actual con las últimas enmiendas.
- Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española: todos los Diccionarios desde 1729 hasta 1992.
- Dirae: Buscador inverso del diccionario académico.
[Modificar solo esta sección] Avances de la vigésima tercera edición
Respecto a la actualización de su página electrónica mencionada arriba, en la sección Consulta de las modificaciones, a fecha de diciembre de 2012, se puede consultar los 9984 artículos enmendados para el avance de la vigésima tercera edición.
- Artículos enmendados (búsqueda en Google).
- Artículos propuestos para ser suprimidos (búsqueda en Google).
- Artículos nuevos (búsqueda en Google).
[Modificar solo esta sección] Notas y referencias
- ↑ «Blecua, nuevo director de la RAE» (RTVE.es)
- ↑ Advertencias para el uso de este Diccionario (rae.es)
- ↑ DRAE: Cifras de actualización
- ↑ DRAE: Presentación
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 22.ª ed., Madrid, Espasa, 2001, ISBN 84-239-6813-8.
Este artículo fue seleccionado como destacado en 2013-05-15.









