Wikilengua
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda

LIBRO CUARTO

FÁBULA IV
—Acaba: ¿qué quieres desdichado?
—Que me carguéis la leña solamente
   Tropezando con una y otra peña,
Iba un Viejo cargado con su leña
Maldiciendo su mísero destino.
   Al fin cayó, y viéndose de suerte
Que apenas levantarse ya podía,
Llamaba con colérica porfía
Una, dos y tres veces a la muerte.
   Armada de guadaña en esqueleto,
La Parca[1] se le ofrece en aquel punto;
Pero el Viejo, temiendo ser difunto,
Lleno más de terror que de respeto,
Trémulo le decía, y balbuciente:
—Yo... señora... os llamé desesperado;
Pero...—Acaba: ¿qué quieres desdichado?
—Que me carguéis la leña solamente.
   Tenga paciencia quien se cree infelice,
Que aún en la situación más lamentable,
Es la vida del hombre siempre amable:
El Viejo de la leña nos lo dice.

Esopo (h. 600 - 564 a.C.)
Recreación de Félix María Samaniego (Laguardia, 1745 - † 1801)
EDICIÓN   Librería Armand Colin, París 1902
Fuente: Project Gutenberg (dominio público)
leermas.gif BIBLIO info

notas

  1. La muerte (DLE en línea).


Del mismo libro (L1):
Prólogo del autor
El águila, la gata y la jabalina  •  El águila y el escarabajo  •  El asno sesudo  •  El asno y el caballo  •  El charlatán  •  El ciervo en la fuente  •  Congreso de los ratones  •  El cuervo y el zorro  •  El hacha y el mango  •  El herrero y el perro  •  El león y el ratón  •  El muchacho y la fortuna  •  El ratón de la corte y el del campo  •  El viejo y la muerte  •  El zagal y las ovejas  •  La alforja  •  La cigarra y la hormiga  •  La lechera  •  La zorra y la gallina  •  Las dos ranas  •  Los animales con peste

BIBLIOTECA:
Catálogo  •  Ayuda