Género y significado
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A menudo, encontramos palabras que plantean dudas en cuanto a su uso debido a su género, bien porque acepten dos, porque varíe su significado en función de este o por otras razones que veremos a continuación.
[Modificar solo esta sección] Nombres ambiguos
En este grupo encontramos aquellos sustantivos que podrían enmarcarse en cualquiera de los dos géneros indistintamente, si bien es cierto que normalmente se recomienda uno de ellos en detrimento del otro, ya sea por uso, por razones fonéticas, porque uno de ellos se adscriba a una variante regional o por otras razones.
Así, encontramos:
| Masculino | Femenino | Notas |
|---|---|---|
| el aceite | la aceite | El uso en femenino es regional, el DPD lo desaconseja en el habla culta. |
| el acné | la acné | El DPD contempla su uso en femenino, aunque lo considera raro. Lo que no es correcto es combinar ambos: *la acné intenso. |
| el agave | la agave | Se consideran válidos ambos géneros, si bien el DPD prefiere el masculino. |
| el agravante | la agravante | Su género depende del sustantivo que elida. En términos jurídicos, encontramos más frecuentemente la agravante, por elisión de circunstancia (fem.). |
| el aguafuerte | la aguafuerte | Se admiten los dos géneros, aunque se prefiere el masculino por razones fonéticas. |
| el ánade | la ánade | Se emplea con más frecuencia en masculino. |
| el antípoda | la antípoda | Se admiten los dos géneros, aunque normalmente se utiliza en femenino plural. Conviene saber, además, que se trata de una palabra con una sola terminación válida para ambos géneros, por lo que se considera incorrecto: *antípodo. |
| el apóstrofe | la apóstrofe | Los dos géneros son válidos, aunque actualmente predomina su uso en masculino. |
| el armazón | la armazón | |
| el azúcar | la azúcar | Admite los dos géneros, si bien se prefiere el uso del masculino por razones fonéticas si va precedido de un especificativo. |
| el sartén | la sartén | El DRAE no recoge la forma en masculino, pero el DPD lo registra y dice que el uso con el masculino está restringido a hablas populares de algunas zonas. Sin embargo, en América se alternan ambos géneros con predominio del masculino. |
| el calor | la calor | Se admite el uso del femenino, pero se considera hoy vulgar pese a utilizarse aún en algunas regiones. Se prefiere, por tanto, el uso del masculino. |
| el color | la color | Hoy se prefiere su uso en masculino, al considerarse el femenino vulgar y censurable. No obstante, es común en países hispanoamericanos, como Chile o Ecuador para hacer referencia a un determinado colorante para las comidas. |
| el dote | la dote | En la actualidad, cuando se refiere a los bienes aportados por la mujer al matrinomio predomina su uso en femenino. |
| el duermevela | la duermevela | |
| el enzima | la enzima | Se admiten los dos géneros, aunque se prefiere el femenino. |
| el epifonema | la epifonema | El DPD lo considera masculino. |
| el herpes | la herpes | Se aconseja el uso en masculino. |
| el linde | la linde | Pese a admitir los dos géneros, se ha usado siempre preferiblemente en femenino. |
| el magneto | la magneto | Aunque el DRAE lo registra en femenino (por la expresión máquina magnetoeléctrica), el DPD informa de su uso cada vez más frecuente en masculino. |
| el mar | la mar | Normalmente se utiliza en masculino; el femenino se suele enmarcar en el lenguaje poético. |
| el prez | la prez | |
| el pringue | la pringue | |
| el puente | la puente | Se emplea preferentemente en masculino. Su uso en femenino se considera arcaico o, en algunas regiones, dialectal. |
| el reúma | la reúma | Según el DPD, en la lengua culta de la mayoría de los países de habla hispana se utilza en masculino, aunque en algunos países como México se utiliza en femenino como forma culta. |
| el tilde | la tilde | Se admiten los dos géneros, aunque suele emplearse con más frecuencia en femenino. |
| el tizne | la tizne | Es válido su uso en ambos géneros, aunque predomina el masculino. |
| el vinagre | la vinagre | Su empleo usual y culto es en masculino. |
[Modificar solo esta sección] Género dimensional
Existen palabras que adoptan uno u otro género dependiendo de la dimensión que quieran explicitar. Así, puede decirse que el hecho de adscribirse al masculino o al femenino puede comportar matices informativos sobre la dimensión física de la palabra en cuestión.
Normalmente, en estos casos el femenino denota una mayor dimensión, ya sea del mismo objeto que el del género opuesto o de uno similar, que se diferenciará del primero fundamentalmente en el tamaño (aunque dicha diferenciación pueda conllevar además a otros matices):
| Masculino | Femenino | Notas |
|---|---|---|
| bolso | bolsa | |
| manto | manta | |
| mazo | maza | |
| río | ría | |
| huerto | huerta | |
| pozo | poza | |
| cuchillo | cuchilla | |
| ventano | ventana | |
| saco | saca |
Pero también encontramos casos en los que el femenino se refiere a un ente de un tamaño menor:
| Masculino | Femenino | Notas |
|---|---|---|
| barco | barca | |
| cubo | cuba | |
| suelo | suela |
[Modificar solo esta sección] Referencias
- CASCÓN MARTÍN, Eugenio. Manual del buen uso del español, 1999, Castalia, Madrid. ISBN 84-7039-828-8.
- «género» en el Diccionario panhispánico de dudas. Edición impresa: ISBN 84-294-0623-9.









