Homonimia y polisemia

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La homonimia y la polisemia son situaciones en las que un conjunto de letras o de sonidos tiene varios significados:

  • dos o varias palabras son homónimas si coinciden en su forma escrita u oral pero tienen diferentes orígenes;
  • una palabra es polisémica si tiene varios significados pero un único origen.

Por tanto, la homonimia es una relación entre palabras mientras que la polisemia es una propiedad que puede tener una palabra concreta. En los diccionarios las palabras homónimas suelen tener artículos separados, mientras que la polisemia se indica con las diferentes acepciones dentro de cada artículo.

La homonimia tiene además dos modalidades: son homógrafas las que se escriben igual y homófonas las que se pronuncian igual. En español, las homógrafas son homófonas (pero no a la inversa, pues vaca y baca son homófonas pero no homógrafas).

Un concepto similar a la homonimia es la paronimia: las palabras parónimas son las que se parecen sin ser iguales, como apto y acto.

Índice

[Modificar solo esta sección] Homonimia

La homonimia (del latín homonymus, que a su vez procede del griego homōnymos: homo- 'mismo' + ōnymos 'nombre'[1]) es el fenómeno con que consiste en que dos palabras de etimologías distintas han llegado a tener "el mismo nombre", el mismo significante, la misma forma, pero que por ser palabras diferentes tienen también significados distintos. Por ejemplo:

  • El latín venit (él/ella vino) evolucionó y ha dado el castellano vino (él/ella vino).
  • El latín vinum ("vino" = zumo de uva fermentado) evolucionó a vino (bebida)

En consecuencia, hay una sola forma vino para 1. vino (llegó) y 2. vino (bebida).

En los diccionarios suelen aparecen en entradas distintas (verbo en venir), como palabras distintas que son, sin relación entre sí.

Sin conocer la etimología de las palabras no es posible distinguir la homonimia, pero un indicador es la imposibilidad de que un significado se relacione de ninguna manera con el otro (la idea de venir y la de una bebida elaborada a partir de la uva no tienen nada que ver, aunque sus nombres hayan coincidido tras su evolución). El problema es que no siempre el hablante es consciente del nexo semántico entre los diversos significados.

Otro ejemplo:

  • El latín falce(m) [de falx, falcis = hoz, instrumento para segar) ha evolucionado en su forma al castellano hoz.
  • El latín fauce(m) [de faux, faucis = desfiladero, garganta] ha evolucionado en su forma al castellano hoz.

En consecuencia, hay una sola forma hoz para 1. hoz (instrumento para segar) y 2. hoz (desfiladero, garganta: Hoces del Júcar)

En el diccionario aparecen como entradas distintas, como palabras distintas que son.

Luego, las palabras castellanas vino - vino y hoz - hoz son homónimas.

En español este fenómeno es menos frecuente que en otras lenguas, como el inglés o el francés, en las que la evolución de la lengua ha derivado en una extensa relación de palabras homónimas, que con frecuencia se aprovecha en publicidad y humor para crear juegos de palabras.

[Modificar solo esta sección] Palabras homógrafas

Son las palabras homónimas que se escriben de la misma manera:

Tomó una copa de vino (nombre común, masculino, singular).
Él vino desde Sevilla (verbo venir). 

[Modificar solo esta sección] Palabras homófonas

Son palabras homófonas las que se pronuncian de la misma manera pero se escriben de distinta forma:

Él tuvo un accidente. (verbo tener).
El tubo es de cobre. (nombre común, masculino, singular).

Dado el relativo paralelismo entre expresión escrita y hablada del español, y la existencia de pocas letras que se pronuncian igual (como 'b' y 'v' o, en determinadas circunstancias, 'c' y 'z'), las palabras homófonas son relativamente raras en este idioma.

Muestra de homofonía en francés en la que, a partir de una sola sílaba, se pueden distinguir cuatro significados distintos:

Ô [o] : ¡oh!
Au [o] : al (contracción de la preposición a y el artículo el)
Aux [o] : a los / a las
Eau [o] : agua

[Modificar solo esta sección] Plural

Las palabras homónimas (ya sean homógrafas u homófonas) son distintas y por tanto no se pueden reunir para formar el plural, por lo que hay que darlas todas, recurrir a una palabra que las englobe o cambiar la construcción. Por ejemplo, la siguiente oración no es correcta:

Red x.svg Un coche transporta una vaca en su baca. En una curva ambas vacas/bacas se caen al suelo.
Lo correcto es:
Yes check.svg Un coche transporta una vaca en su baca. En una curva la vaca y la baca se caen al suelo.
Yes check.svg Un coche transporta una vaca en su baca. En una curva ambas se caen al suelo.

[Modificar solo esta sección] Polisemia

La polisemia (del griego polys = mucho, muchos y sema = significado) es el fenómeno por el que una misma palabra, con un solo origen, puede tener diferentes significados cuyo funcionamiento morfológico y sintagmático no varía (esto último quiere decir que no cambia su categoría gramatical ni las funciones sintácticas que puede desempeñar).

Es decir, se trata de una palabra que ha llegado a tener, por razones contextuales la mayoría de las veces, distintos significados, de modo que todos estos significados son diversas acepciones de una misma palabra.

En el diccionario hay una sola entrada (por ser una sola palabra) y se van enumerando los distintos significados que ha ido adquiriendo a lo largo de su evolución. Un elemento para distinguirlas es que, aunque sea de forma lejana o difícil de ver, los significados se relacionan todos entre sí y hay una lógica que explica esas acepciones.

Por ejemplo, el latín clave(m) [= llave] se toma como cultismo y tenemos castellano clave. En castellano podemos encontrar usos contextuales lógicamente explicables:

  • La clave del problema. (lo que permite solucionar y entender el problema = la llave que abre el problema).
  • La clave de la caja fuerte. (combinación que permite abrir y cerrar la caja).
  • La clave del arco. (la pieza que cierra las demás piezas del arco y lo mantiene sin caerse, y viceversa: se quita la clave y se derrumba el arco.)

Se percibe claramente la relación de significado único que hay entre los distintos casos de clave: llave que abre o cierra real o figuradamente.

Veamos el caso de otras dos palabras polisémicas: sierra[2] y falda[3]:

Sierra es una herramienta para cortar madera, así como una cordillera de montañas.
Falda es una prenda de vestir femenina, así como la parte baja de un monte.

[Modificar solo esta sección] Distinción entre homonimia y polisemia

La diferencia fundamental entre la polisemia y la homonimia está en el origen de las palabras, es decir, en su etimología.

Las palabras homónimas tienen etimologías distintas mientras que la palabra polisémica tiene un mismo origen, cuyo significado se ha diversificado con el paso del tiempo. En otras palabras, las palabras homónimas fueron y siguen siendo palabras distintas que han coincidido en su forma; las llamadas palabras polisémicas son en realidad una sola palabra que ha adquirido distintos significados, entre los cuales hay una relación de sentido.

Como veremos con la palabra bota, aunque a primera vista pueda parecer un caso de polisemia se trata, en realidad, de un caso de homonimia, ya que cada definición tiene una etimología diferente y, en el diccionario, lo podemos percibir porque cada una pertenece a una entrada independiente.

1. bota (del latín tardío buttis, odre)
Cuero pequeño empegado por su parte interior y cosido por sus bordes, que remata en un cuello con brocal de cuerno, madera u otro material, destinado especialmente a contener vino.
2. bota (del francés botte)
Calzado, generalmente de cuero, que resguarda el pie y parte de la pierna.
3. boto, bota (del gótico bauths, obtuso)
adj. romo

[Modificar solo esta sección] Notas y referencias


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