Wikilengua
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda

LIBRO TERCERO

FÁBULA II
… Señor, dijo la Zorra, exceso de vuestra bondad al teñir en la sangre indigna de viles animales los sacros dientes, y las uñas reales…
   En los montes, los valles y collados
De animales poblados,
Se introdujo la peste de tal modo,
Que en un momento lo inficiona todo.
   Allí donde su corte el León tenía,
Mirando cada día
Las cacerías, luchas y carreras
De mansos brutos y de bestias fieras,
Se veían los campos ya cubiertos
De enfermos miserables y de muertos.
   —Mis amados hermanos,
Exclamó el triste rey, mis cortesanos,
Ya véis que el justo cielo nos obliga
A implorar su piedad, pues nos castiga
Con tan horrenda plaga:
Tal vez se aplacará con que se le haga
Sacrificio de aquel más delincuente,
Y muera el pecador, no el inocente.
Confiese todo el mundo su pecado:
Yo cruel, sanguinario, he devorado
Inocentes corderos;
Ya vacas, ya terneros;
Y he sido a fuerza de delito tanto
De la selva terror, del bosque espanto.
   —Señor, dijo la Zorra, en todo eso
No se halla más exceso
Que el de vuestra bondad, pues que se digna
De teñir en la sangre ruin[1], indigna
De los viles cornudos animales,
Los sacros dientes, y las uñas reales.—
   Trató la corte al rey de escrupuloso:
Allí del Tigre, de la Onza[2] y Oso
Se oyeron confesiones
De robos y de muerte a millones;
Mas entre la grandeza, sin lisonja,
Pasaron por escrúpulos de monja.
   El Asno, sin embargo, muy confuso
Prorrumpió:—Yo me acuso
Que al pasar por un trigal este verano,
Yo hambriento y él lozano,
Sin guarda, ni testigo,
Caí en la tentación, comí del trigo.
   —¡Del trigo! y ¡un Jumento!
Gritó la Zorra, ¡horrible atrevimiento!
Los cortesanos claman:—Éste, éste
Irrita al cielo, que nos da la peste.
Pronuncia el rey de muerte la sentencia,
Y ejecutóla el Lobo a su presencia.
   Te juzgarán virtuoso,
Si eres, aunque perverso, poderoso;
Y aunque bueno, por malo detestable
Cuando te miran pobre y miserable.
Esto hallará en la corte, quien la vea;
Y aun el mundo todo ¡Pobre Astrea[3]!

Jean de La Fontaine (1621-1695)
Recreación de Félix María Samaniego (Laguardia, 1745 - † 1801)
EDICIÓN   Librería Armand Colin, París 1902
Fuente: Project Gutenberg (dominio público)
leermas.gif BIBLIO info

notas

  1. Monosílabo, sin acento: la combinación vocálica «ui» es un diptongo ortográfico. Sin embargo su articulación en el lenguaje habitual tiene variantes:
    ruin → [ruin] / [ru.in]
    ruina → [ruina] / [ru.i.na]
  2. El guepardo (DLE en línea).
    Onza procede del latín lynx, mientras que guepardo deriva del francés guépard.
  3. Astrea: hija de Júpiter y de Temis, diosa de la justicia. Su reino en la tierra coincide con la llamada edad de oro.


Del mismo libro (L1):
Prólogo del autor
El águila, la gata y la jabalina  •  El águila y el escarabajo  •  El asno sesudo  •  El asno y el caballo  •  El charlatán  •  El ciervo en la fuente  •  Congreso de los ratones  •  El cuervo y el zorro  •  El hacha y el mango  •  El herrero y el perro  •  El león y el ratón  •  El muchacho y la fortuna  •  El ratón de la corte y el del campo  •  El viejo y la muerte  •  El zagal y las ovejas  •  La alforja  •  La cigarra y la hormiga  •  La lechera  •  La zorra y la gallina  •  Las dos ranas  •  Los animales con peste

BIBLIOTECA:
Catálogo  •  Ayuda