Subjuntivo
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Para precisar mejor la índole de los tiempos del modo subjuntivo, vamos a comparar el uso que de ellos hacemos en las oraciones dependientes, en relación con los del indicativo, usados en las mismas oraciones. Si decimos: Juan viene, Juan vendrá, expresamos como cierto, en presente o en futuro, un hecho objetivo.
Si enunciamos dichas oraciones como dependientes de un verbo de percepción o de enunciación, y decimos: creo, digo que Juan viene; creo, digo que Juan vendrá, distinguimos, lo mismo que antes, el tiempo presente y el futuro a que referimos la acción del verbo venir. Pero si en vez de enunciar aquellos dos hechos como ciertos y objetivos los expresamos como dependientes de un verbo de deseo, no podemos ya indicar la distinción del tiempo, y en uno y en otro caso hemos de decir deseo que venga Juan.
Es decir, que para expresar el deseo presente o futuro en oraciones dependientes, no tenemos en castellano más que un tiempo: el presente de subjuntivo, que bien puede decirse que no es presente, sino presente y futuro a la vez, y por esto en las oraciones subordinadas a verbos que exigen subjuntivo se corresponde indistintamente con el presente y con el futuro de las análogas subordinadas a verbos que exigen indicativo. Por la misma razón, el pretérito perfecto de subjuntivo se corresponde con el mismo tiempo y con el futuro perfecto de indicativo, pues que la diferencia entre el presente y el pretérito perfecto está en que aquél indica la acción del verbo como no acabada, y éste como acabada o perfecta.
Por un razonamiento análogo al anterior, se deduce también que el pretérito imperfecto de subjuntivo corresponde en las oraciones dependientes al mismo tiempo de indicativo, al pretérito indefinido y al potencial simple, así como el pretérito pluscuajuperfecto de subjuntivo se corresponde con el mismo tiempo de indicativo y con el potencial compuesto.
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Real Academia Española, Gramática de la lengua castellana, nueva edición, reformada, Madrid, 1917.










