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El término acento se usa con dos sentidos básicos:

  • ciertos signos diacríticos colocado sobre algunas letras, y que es español se restringe al acento agudo sobre las vocales y sobre la y cuando funciona como vocal; también recibe el nombre de acento ortográfico;
  • la intensidad o fuerza con que se pronuncian las sílabas o palabras; también recibe el nombre de acento prosódico.

1 Acentos ortográficos

Con el nombre de acento se agrupan varios signos que se añaden a las letras para indicar, principalmente, algún matiz de la pronunciación. Entre los acentos están el agudo (´), el grave (`) y el circunflejo (^). Normalmente, al primero de ellos se lo llama acento, por antonomasia, o más recientemente tilde.

1.1 Acento agudo (´)

Es el único acento que se emplea actualmente en español, si excluimos la diéresis. Su función es indicar la vocal tónica en una palabra, según ciertas reglas explicadas en acentuación.

Algunos ortógrafos y gramáticos también han propuesto que este mismo signo pueda servir para indicar la presencia de un hiato, en particular en la combinación ui. La propia Academia puso en práctica esta idea en algunas palabras. Por otra parte, Bello y Cuervo proponían que la terminación verbal -uir se escribiera uír para indicar que había hiato y para igualar su tratamiento con los verbos en oír, aír, eír:

construír, destituír, intuír

En 1952 la Academia dictó una norma en la que se establecía explícitamente que en estos infinitivos no debía emplearse la tilde. Sí se conservaba, en cambio, si en aplicación de las normas debía llevarla: lió, huí, guión, tedéum... Una norma similar afectó a otras palabras en las que el acento se empleaba también para indicar hiato: jesuíta, beduíno, altruísmo, casuísta, etc. En la actualidad quedan vestigios de la antigua norma en algunos monosílabos ortográficos.

1.2 Acento grave (`)

Antiguamente se empleó en lugar del agudo con las mismas funciones. Hoy ya no se emplea, aunque en textos de gramática se usa en ocasiones para acentos prosódicos no marcados gráficamente (como en el Esbozo de la RAE) o para indicar un acento secundario (por ejemplo, la GDLE escribe Làvacóches en la p. 4761).

1.3 Acento circunflejo (^)

Hoy no se emplea, pero antiguamente tuvo una importante función cuando una consonante tenía varios posibles sonidos. Con el acento circunflejo en la vocal que seguía a la consonante se especificaba una pronunciación distinta a la normal. Por ejemplo, en chîmera se indica que la ch tenía el sonido /k/, mientras que en exâmen se indicaba que la x tenía el sonido /ks/ y no de /j/. A partir de 1803, con una serie de reformas ortográficas, el acento circunflejo pasó a ser innecesario (se pasó a escribir quimera y la x dejó de tener el sonido de /j/).

2 Acento prosódico

El acento prosódico es la mayor fuerza con que se pronuncia determinada sílaba de una palabra o bien de un período prosódico.

Todas las sílabas de que consta una palabra tienen acento. De ordinario una sola sílaba lo tiene fuerte, y las demás lo llevan débiles. La sílaba que tiene acento fuerte, se llama tónica; la que lo tiene débil recibe el nombre de átona. Las vocales que preceden a la sílaba acentuada se llaman protánicas, y las que la siguen, reciben el nombre de metatónicas. También se suele decir que la que son tónicas tienen acento, mientras que las átonas se pronuncian sin acento.

Por razón del lugar que ocupa el acento, se dividen las palabras en agudas, graves o llanas, esdrújulas y sobresdrújulas. Las agudas llevan el acento fuerte en la última sílaba (publicó), las graves o llanas lo tienen en la penúltima (árbol), las esdrújulas en la antepenúltima (ánimo), y las sobresdrújulas en cualquiera de las que preceden á la antepenúltima (págueseme).

La intensidad del acento fuerte puede variar en palabras homónimas; así se pronuncian con mayor fuerza las sílabas so, en y pa, en los verbos sobre (de sobrar), entre (de entrar) y para (de parar), que en las mismas voces cuando hacen oficio de preposiciones.

Puede ocurrir que en una sola palabra dos sílabas lleven acento fuerte. Nos ofrecen ejemplo de ello las voces compuestas de dos palabras íntegras, como decimoséptimo, que consta de dos esdrújulos, y destripaterrones que se forma de dos palabras graves o llanas. En estos casos, sin embargo, tiene más peso el último acento, mientras que los anteriores son más débiles; se habla así, en función de la intensidad, de acentos secundarios y acentos terciarios. Los adverbios en -mente como buenamente o abiertamentemente también tienen varios acentos, pero al contrario que en los casos anteriores, hay dos principales (es la única clase de palabras con dos acentos de igual intensidad).

Las palabras monosílabas qué desempeñan diferentes oficios gramaticales llevan acento fuerte cuando es más alta su jerarquía gramatical; y su acento es débil cuando su papel es menos importante. Por esta razón se oye acento fuerte en las voces , verbo; él, pronombre; , adverbio de afirmación; y se percibe débil en de, preposición; se, pronombre; el, artículo; si, conjunción condicional. Las voces que, quien, como, etc., también son átonas cuando no tienen valor interrogativo, pero tienen acento fuerte si lo tienen.