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Las oraciones recíprocas son una especie de las reflexivas, en las cuales dos o más sujetos ejecutan la acción del verbo, que mutuamente reciben a la vez. Pero los verbos de estas oraciones han de ser precisamente verbos transitivos, porque si son intransitivos no puede verificarse la reciprocidad. La oración Juan y Pedro se quejan no puede ser recíproca, sino que equivale a estas dos: Juan se queja y Pedro se queja, muy diferente de la de Juan y Pedro se tutean, en la cual el verbo tutear no puede tener más acepción que la recíproca.

Pero hay casos en que no podemos distinguir la significación reflexiva de la recíproca, sin añadir otros vocablos que nos la precisen. Si digo, por ejemplo, Pedro y Juan se atormentan, la significación puede ser reflexiva o recíproca. Si digo Pedro y Juan se atormentan a sí mismos, la significación es reflexiva; pero si digo Pedro y Juan se atormentan mutuamente, o recíprocamente, o uno a otro, o el uno al otro, o entre sí, la significación es recíproca.

Están construidas por verbos en su forma pronominal y deben estar conjugadas en plural ya que necesariamente en este tipo de oraciones existen dos o más sujetos, o un sujeto plural.

Existen dos clases de oraciones recíprocas que varían según la función del pronombre:

  • recíprocas directas: En esta clase de oraciones el pronombre recibe la función de CD: Andrea y Erick se pelean; Ellos se miran (el uno al otro);
  • recíprocas indirectas: En este tipo de oraciones el pronombre tiene la función de CI: Andrea y Erick se escriben cartas.

1 Con complemento de régimen[editar]

Cuando el correspondiente complemento tiene preposición, se usa esta:

Lucharon unos contra otros
Discutieron unos con otros

2 Referencias[editar]

Real Academia Española, Gramática de la lengua castellana, nueva edición, reformada, Madrid, 1917.