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Versalitas reales (arriba) y seudoversalitas o versalitas simuladas por OpenOffice (abajo). Se puede apreciar que los trazos en las seudoversalitas son mucho más finos de lo visualmente adecuado.

Se llama versalita o versalilla a la letra que es como la versal[1] (es decir, la mayúscula), pero del tamaño de la minúscula o un poco más grande. Se trata de un estilo híbrido que se puede interpretar como una mayúscula disminuida o como una minúscula aumentada.

Tras un periodo en el que la versalita se fue abandonando, ha resurgido gracias a que muchas fuentes la incorporan como una de la posibles variantes, junto con la cursiva y la negrita.

1 Usos

En español, la versalita ha tenido normalmente un sentido de minúscula destacada, salvo en folios o título, en los que puede aparecer con un valor de mayúscula de menor tamaño; dado que muchas fuentes venían solo en un tamaño, o en unos pocos, era un medio práctico para, de hecho, componer un texto más pequeño.

Ninguno de los usos de la versalita es obligatorio y cuando se opta por ella es por razones de estilo y de estética tipográfica. Entre los más habituales están los siguientes, aunque algunos han caído hoy en desuso:

  • Nombres de autores, sobre todo en el texto, aunque que es una práctica hoy en desuso, así como en el índice alfabético, si está aparte del de materias (también en desuso).
  • Los personajes de las listas y repartos de las comedias y obras dramáticas.
  • Los números romanos en general que no van unidos a un nombre propio. Cuando estos van con un nombre propio que comienza con mayúscula, se prefiere también la mayúscula en los números romanos.
  • Como caso particular, los números romanos de los siglos. Originalmente se componían con minúscula, pero con el tiempo se reemplazó con la mayúscula y la versalita, y hoy es práctica universal optar por una de esta dos posibilidades.
  • Las palabras total, totales, diferencia situadas delante de cifras en cuadros, tablas, estados, etc. (en desuso).
... un chico, en fin, al CUAL se le podía poner el rótulo social de brillante
Uso ornamental de versalita al comienzo de capítulo en un libro de 1855. Como tiene función de minúscula, el texto comienza con mayúscula.
  • Como ornamento, la primera palabra (o primeras palabras) de un capitulo u otras secciones. Este recurso tipográfíco, que casi había desaparecido, ha retornado con la vuelta de la versalita en las fuentes tipográficas.
  • La mención del título de una obra dentro de la propia obra, ya sea un libro o de un diario. Era habitual antaño, pero hoy apenas se practica.
  • Las palabras figura, cuadro, tabla, etc., cuando se considera importante que el lector encuentre fácilmente en el texto la remisión a esos elementos; es decir, cuando el lector debe ir de la figura o cuadro al texto para ver su explicación.
  • La reproducción de inscripciones monumentales de la Roma clásica.

1.1 Siglas

En los años ochenta y noventa fue relativamente popular la versalita para las siglas. Esta práctica tiene defensores y detractores, aunque parece que en los últimos años está en declive, ya que se considera que presenta más problemas de los que soluciona, en especial con las siglas formadas principalmente por las letras c, o, s, v, w, x, que son indistinguibles de las minúsculas (por ejemplo, SO para sistema operativo se confunde con so, o VOS, para versión original subtitulada), y en las que combinan mayúsculas y minúsculas (del tipo PSdeG).[falta referencia]

En aquellos casos en los que el uso abundante de siglas puede desequilibrar visualmente el texto, se pueden aplicar dos recursos alternativos:

  • elegir una fuente en la que la mayúscula contraste poco con la minúscula;
  • disminuir ligeramente la mayúscula (85-95 %, según la fuente), sobre todo cuando se dispone de variantes con reajuste óptico.

1.2 Mayúsculas en versalitas

En la cabeza de la página de este libro se emplea la versalita con el valor de mayúscula disminuida y no hay por tanto mayúsculas. En la bibliografía se destacan los apellidos, con valor de minúscula destacada, por lo que llevan las mayúsculas que corresponden. Pulsar para ampliar.

Cuando la versalita tiene función de mayúscula, el texto se compone íntegramente en este estilo, como por ejemplo en los títulos a la cabeza de las páginas. Cuando tiene función de minúscula, se emplea la mayúscula según las normas generales, como en los nombres propios de las bibliografías.

2 Tipografía

Las fuentes actuales suministradas con los sistemas operativos (como Windows, Linux o MacOS) rara vez incluyen versalitas y hay que comprarlas aparte. Las versalitas que aparecen en programas como MS Word (a las que llama incorrectamente «versales») son en realidad las mayúsculas a las que simplemente se les ha cambiado el tamaño (seudoversalitas), por lo que el efecto es justo el contrario del que se pretende y el texto resulta visualmente desequilibrado.

Dado que la versalita no es obligatoria en ningún caso (salvo en algunas notaciones especializadas, como las letras L y D en la configuración de carbohidratos y aminoácidos), puede resultar preferible optar por la mayúscula cuando no hay versalitas reales.

3 Notas y referencias

  1. «Versal» en el buscador inverso del diccionario académico, DIRAE.
  • Jorge de Buen, Manual de diseño editorial, Trea, 2020.
  • Javier Bezos, Tipografía y notaciones científicas, Trea, 2008.
  • José Martínez de Sousa, Diccionario de tipografía y del libro, Paraninfo, 1974.
  • Euniciano Martín, Cómo se hace un libro, Don Bosco, 1983.