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FÁBULAS
Félix María de Samaniego (1745-1801)
LIBRO NONO

  • FÁBULA III
    Los dos Perros
Samaniego los dos perros Armand Colin 1902.jpg

  Procure ser en todo lo posible
El que ha de reprender irreprensible.
  Sultán, perro goloso y atrevido,
En su casa robó, por un descuido,
Una pierna excelente de carnero.
  Pinto, gran tragador, su compañero,
Le encuentra con la presa encarnizado,
Ojo al través, colmillo acicalado,
Fruncidas las narices y gruñendo.
  —¿Qué cosa estás naciendo,
Desgraciado Sultán? Pinto le dice.
¿No sabes, infelice,[1]
Que un perro infiel, ingrato,
No merece ser perro, sino gato?
¡Al amo, que nos fía
La custodia de casa noche y día,
Nos halaga, nos cuida y alimenta,
Le das tan buena cuenta,[2]
Que le robas goloso
La pierna del carnero más jugoso!
Como amigo te ruego
No la maltrates más: déjala luego.
  —Hablas, dijo Sultán, perfectamente.
Una duda me queda solamente
Para seguir al punto tu consejo:
Di, ¿te la comerás si yo la dejo?


EDICIÓN   Librería Armand Colin. París, 1902
Fuente: Project Gutenberg (dominio público)
leermas.gif BIBLIO info

1 Biblioenlaces[editar]

1.1 Índice del libro

LIBRO NONO

1. El gato y las aves  •  2. La danza pastoril  •  3. Los dos perros  •  4. La moda  •  5. El lobo y el mastín  •  6. La hermosa y el espejo  •  7. El viejo y el chalán  •  8. La gata con cascabeles  •  9. El ruiseñor y el mochuelo  •  10. El amo y el perro  •  11. Los dos cazadores  •  12. El gato y el cazador  •  13. El pastor  •  14. El tordo flautista  •  15. El raposo y el lobo  •  16. El ciudadano pastor  •  17. El ladrón  •  18. El joven filósofo y sus compañeros  •  19. El elefante, el toro, el asno y los demás animales

Introducción  •  Prólogo del autor
LIBRO PRIMERO  •  LIBRO SEGUNDO  •  LIBRO TERCERO  •  LIBRO CUARTO  •  LIBRO QUINTO
LIBRO SEXTO  •  LIBRO SÉPTIMO  •  LIBRO OCTAVO  •  LIBRO NONO
Léxico  •  Apéndice
ÍNDICE DE LA OBRA

1.2 Biblioteca

Catálogo  •  Ayuda


notas   (n.e.) nota del editor

  1. (n.e.) Infelice por infeliz, en virtud de la figura paragoge.
  2. (n.e.) ¿Le das tan buena cuenta? Se sobreentiende: de tu persona. La frase corriente es: dar uno buena, ó mala cuenta de su persona.