Wikilengua
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda


FÁBULAS LITERARIAS
Tomás de Iriarte (1750-1791)

  • FÁBULA XLVIII
    El ruiseñor y el gorrión
    Nadie crea saber tanto, que no tenga más que aprender.
    Siguiendo el son del organillo un día,
Tomaba el ruiseñor lección de canto,
Y a la jaula llegándose entre tanto
El Gorrión parlero, así decía:
    "¡Cuánto me maravillo
De ver que de ese modo
Un pájaro tan diestro
A un discípulo tiene por maestro!
Porque al fin lo que sabe el organillo
A ti lo debe todo."
—"A pesar de eso (el Ruiseñor replica),
Si él aprendió de mí, yo de él aprendo.
A imitar mis caprichos él se aplica:
Yo los voy corrigiendo
Con arreglarme al arte que él enseña;
Y así pronto verás lo que adelanta
Un Ruiseñor que con escuela canta."
    ¿De aprender se desdeña
El literato grave?
Pues más debe estudiar el que más sabe.


EDICIÓN   Oxford University Press, 1917
Fuente: Project Gutenberg (dominio público)
leermas.gif BIBLIO info

1 Biblioenlaces[editar]

1.1 Índice del libro

I El elefante y otros animales  •  III El oso, la mona y el cerdo  •  IV La abeja y los zánganos  •  V Los dos loros y la cotorra  •  VIII El burro flautista  •  XI Los dos conejos  •  XII Los huevos  •  XVII El jilguero y el cisne  •  XIX La cabra y el caballo  •  XX La abeja y el cuclillo  •  XXI El ratón y el gato  •  XXVII La mona  •  XXVIII El asno y su amo  •  XXXVII El buey y la cigarra  •  XLI El té y la salvia  •  XLV Los cuatro lisiados  •  XLVII La urraca y la mona  •  XLVIII El ruiseñor y el gorrión  •  LIV El pedernal y el eslabón  •  LVI La criada y la escoba  •  LVIII La discordia de los relojes  •  LX El volatín y su maestro

1.2 Biblioteca

Catálogo  •  Ayuda


notas