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1 célebre, famoso, ilustre[editar]

El hombre célebre parece tener bien sentada su opinión, en todas partes, por aquellos que pueden juzgar del mérito de lo que se celebra.

Los sabios y los literatos son célebres por sus obras. Dícese que es célebre un guerrero cuando se quiere denotar que la fama de sus hazañas militares se ha extendido por todas partes. A todo aquello que es digno de elogio por su perfección y utilidad, se puede aplicar el epíteto de célebre. Se dice una ciudad célebre, no materialmente por ella, sino por las personas de mérito que en ella nacieron, por los sucesos notables que allí pasaron, por los monumentos de las artes o por por sus raras producciones; y así como puerto célebre por su comodidad y abrigo y por ser muy frecuente.

Se llama ilustre a todo lo que es e consideramos luciente, luminoso, brillante, resplandeciente, y de aquí sujeto o persona ilustre al que es célebre, insigne y noble, pues que siempre las familias se han distinguido por el mayor o menor lustre de sus ascendientes, y aun se extiende esta palabra a denotar la elegancia y pureza del lenguaje y estilo.

Las hazañas hacen ilustre y esclarecido al héroe. Los beneficios que un soberano dispensa a sus subditos dando esplendor, gloria y riqueza a su nación, le hacen ilustre en la historia. Ilustre es un sabio, un filósofo, cuando ha hecho grandes beneficios al género humano con sus descubrimientos y sus obras.

La palabra ilustre solo puede aplicarse a las personas y jamas a las cosas, como la de célebre y famoso.

El adjetivo famoso formado de fama, se aplica como el de célebre a toda acción o suceso que ha adquirido gran nombradía, ya provenga esta de buena o de mala causa. Así es que un bombre famoso no es precisamente el que como el ilustre ha hecho cosas útiles y dignas de elogio, sino aquel de quien hablan mucho las gentes en buen o mal sentido. Famosos fueron Catilina, Tiberio, Nerón y otros por sus maldades; por lo mismo no pudieron ser ilustres, ni dignos de alabanza, sino, al contrario, de envilecimiento y vituperio

Así pues se dice un famoso ladrón, un famoso asesino, como en sentido contrario un autor, un predicador, un médico famoso.

2 Referencias[editar]

Calandrelli, M., Diccionario filológico-comparado de la lengua castellana, Buenos Aires, 1880-1916, 12 vol.